La Directiva 2024/1799 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de junio de 2024, por la que se establecen normas comunes para promover la reparación de bienes y se modifican el Reglamento (UE) 2017/2394 y las Directivas (UE) 2019/771 y (UE) 2020/1828 busca fomentar un modelo de consumo más sostenible.
Para ello incentiva la reparación, reutilización y reacondicionamiento de bienes, frente a su sustitución, facilitando su ejercicio transfronterizo.
Las principales obligaciones y novedades que comporta la aprobación de esta Directiva al derecho derivado, sucintamente, son:
- La obligación de reparación, en base a la cual los fabricantes deberán reparar productos técnicamente reparables, incluso después de que expire la garantía, siempre que hacerlo no sea más costoso que reemplazarlos.
- La prórroga de garantía, en base a la cual, si el consumidor opta por la reparación durante el período de garantía, ésta se extenderá automáticamente por 12 meses adicionales.
- La implementación del formulario europeo de información sobre la reparación, que los reparadores podrán ofrecer voluntariamente. Este formulario contiene detalles clave como precio, tiempo estimado, servicios adicionales y plazo de validez de la oferta, y debe mantenerse sin cambios durante al menos 30 días.
- La creación de una plataforma europea en online de reparaciones, como herramienta digital que permitirá a los consumidores localizar reparadores, vendedores de bienes reacondicionados o iniciativas de reparación comunitarias en su país.
- El diseño reparable y la disponibilidad de repuestos, para lo que se refuerzan los requisitos de ecodiseño: los productos deben estar diseñados para ser reparables, con acceso a recambios y manuales de reparación. Esto complementa otros instrumentos como la regulación de productos sostenibles. Un importante impacto medioambiental. La Directiva busca reducir la generación de residuos, alargar la vida útil de productos y frenar la obsolescencia programada.
Las empresas deben adaptar sus procesos de fabricación y distribución; garantizar disponibilidad de repuestos y ofrecer información suficiente a las personas consumidoras y usuarias. Para éstas, reparar debe convertirse en una opción más atractiva, por fácil y económica, que sustituir productos reutilizables por otros nuevos.
