Con el antecedente de la Directiva 2009/125/CE, sobre ecodiseño, (parcialmente derogada por El Reglamento (UE) 2024/1781, de Diseño Ecológico para Productos Sostenibles), la clave de bóveda del planteamiento actual de la economía circular en Europa es la Comunicación de la Comisión Hacia una economía circular: un programa de cero residuos para Europa (2014), en la que se plantea la puesta en marcha de una serie de acciones, el diseño ecológico y la reutilización de los bienes.
En 2015 se presenta el Plan de Acción para una economía circular en Europa, que propone una serie de medidas que afectan a las diferentes etapas del ciclo de vida de los productos: diseño y producción; consumo: gestión de residuos y reaprovechamiento de éstos. En cinco áreas que la Comisión consideró prioritarias: los plásticos, el desperdicio alimentario; las materias primas críticas; la construcción y la demolición, y la biomasa y productos con base biológica.
En 2020, una actualización del Plan de Acción incluye iniciativas a lo largo de todo el ciclo de vida de los productos, línea con los esfuerzos mundiales en materia de economía circular:
- Fomentar el consumo sostenible y el mantenimiento en el ciclo económico de los recursos utilizados durante el mayor tiempo posible.
- Conseguir que los productos sostenibles sean la norma en la UE.
- Empoderar a los consumidores y a los compradores públicos, para contribuir a esa sostenibilidad, haciendo que la circularidad funcione para las personas, las regiones y las ciudades.
- Centrarse en los sectores que utilizan más recursos y, al mismo tiempo, en los que el potencial de circularidad es más elevado: electrónica y TIC; baterías y vehículos; embalajes, plásticos y textiles; construcción y edificios; alimentos, agua y nutrientes.
- Garantizar la reducción de los residuos.
En 2024 se aprueban dos normas clave en esta materia:
- La Directiva (UE) 2024/825 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 28 de febrero de 2024, por la que se modifican las Directivas 2005/29/CE y 2011/83/UE en lo que respecta al empoderamiento de los consumidores para la transición ecológica mediante una mejor protección contra las prácticas desleales y mediante una mejor información.
- la Directiva 2024/1799 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de junio de 2024, por la que se establecen normas comunes para promover la reparación de bienes y se modifican el Reglamento (UE) 2017/2394 y las Directivas (UE) 2019/771 y (UE) 2020/1828,
El 19 de noviembre de 2025, la Comisión Europea adoptó la Agenda del Consumidor 2030 (*) , un nuevo marco estratégico que establece prioridades y medidas concretas para los próximos cinco años en este ámbito, reflejando el carácter transversal de la política de consumo en la UE.
La Agenda se basa en los logros de la Nueva Agenda del Consumidor adoptada en 2020, y aborda cuatro ámbitos prioritarios clave:
- Un plan de acción para los consumidores en el mercado único, a fin de abordar los obstáculos que impiden a los consumidores aprovechar plenamente las ventajas de dicho mercado.
- Equidad digital y protección de los consumidores en línea, para reforzar la protección de los consumidores, especialmente los niños, en el entorno digital.
- Consumo sostenible, para garantizar que los consumidores tengan acceso a productos y servicios sostenibles y protegerlos mejor contra el blanqueo ecológico.
- Garantía de cumplimiento efectiva y vías de recurso para proteger a los consumidores frente a los agentes del mercado que no respetan las normas y a las empresas que cumplen las normas frente a la competencia desleal.
Asimismo, como prioridades de carácter transversal, se establecen la protección de los consumidores que se encuentran en situación de vulnerabilidad y la simplificación en el marco de una gobernanza más dinámica, sin menoscabo de su carácter inclusivo y transparente.
