Los procedimientos para la resolución alternativa de litigios pueden adoptar diferentes modalidades, que se diferencian entre sí fundamentalmente por el papel de los terceros en la solución de los conflictos: la mediación, la conciliación y el arbitraje, pero también las defensorías del consumidor y las oficinas de reclamaciones.
- La mediación es un procedimiento alternativo de resolución de litigios en el que las partes, con la ayuda de un tercero independiente (mediador), intentan conseguir un acuerdo satisfactorio con el que resolver su controversia. El tercero, además de acercar a las partes, asume la dirección de las negociaciones, haciendo proposiciones que las partes de forma voluntaria pueden o no aceptar.
- La Conciliación puede darse como paso previo a un procedimiento judicial, o durante el mismo. El tercero independiente (conciliador) se limita a aproximar a las partes, pero sin proponer una solución concreta al conflicto.
- El arbitraje. En este caso, las partes voluntariamente encomiendan a un órgano arbitral la decisión sobre la controversia o conflicto surgido entre ellas. Los laudos arbitrales tienen la misma validez que una sentencia judicial, con carácter vinculante y ejecutivo para ambas partes. Es decir, los asuntos resueltos por la vía del arbitraje no podrán ser juzgados posteriormente por la vía judicial.
